Si hay un nombre que define lo que es el Real Madrid, ese nombre es Alfredo Di Stéfano. El argentino nacido en Buenos Aires el 4 de julio de 1926 es, para la mayoría de los aficionados e historiadores, el mejor jugador de la historia del club blanco. Cinco Copas de Europa consecutivas. 307 goles en 396 partidos. Un jugador que lo hacía todo, que jugaba en todas las posiciones y que convirtió al Real Madrid de los años 50 en el mejor equipo que el mundo había visto.
Di Stéfano nació en el barrio de Barracas, Buenos Aires. Desde niño jugó en los potreros del barrio con una inteligencia táctica que asombraba a los adultos. Debutó en River Plate a los 17 años y rápidamente se convirtió en una figura. En 1949 emigró a Colombia para jugar en el Millonarios de Bogotá, donde ganó cuatro títulos y comenzó a forjarse la leyenda de La Saeta Rubia.
El fichaje de Di Stéfano por el Real Madrid fue uno de los más complicados de la historia. Tanto el Madrid como el Barcelona reclamaban sus derechos. La FIFA tuvo que intervenir. Al final, el jugador acabó siendo del Real Madrid — y el FC Barcelona se perdió al jugador más determinante de la siguiente década. Santiago Bernabéu siempre dijo que fue "el mejor negocio de la historia del club".
"Di Stéfano no tenía posición fija porque jugaba en todas. Era el primero en defender y el último en atacar. Era el motor, el cerebro y el corazón del equipo al mismo tiempo." — Miguel Muñoz, compañero en el Real Madrid
Di Stéfano inventó el concepto del "jugador total" décadas antes de que el término existiera. No era un delantero centro clásico — organizaba el juego desde el centro del campo, presionaba al rival cuando el equipo no tenía el balón y aparecía en el área en el momento preciso para definir. En un tiempo en que el fútbol era rígido y posicional, Di Stéfano rompió todos los esquemas.
Di Stéfano marcó en las cinco finales de Copa de Europa en las que participó — un récord absolutamente único. En la final de 1960 ante el Eintracht Frankfurt, marcó 3 goles y dio 4 asistencias en una victoria por 7-3. Tenía 34 años. Era literalmente el mejor jugador del mundo a una edad en que la mayoría pensaba en retirarse.
Di Stéfano ganó dos Balones de Oro (1957 y 1959). Johan Cruyff, Pelé y el propio Lionel Messi han reconocido públicamente que Di Stéfano es su referencia absoluta. En las encuestas entre los mejores jugadores y entrenadores de la historia, Di Stéfano aparece sistemáticamente entre los tres mejores de todos los tiempos. Para el Real Madrid, es simplemente el primero.
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